Revisando la teoría del cuchillo entre los dientes
Hay que revisar la teoría del cuchillo entre los dientes. Primero Toño y después Juan Pablo se han encargado de malograr los intentos atléticos por sumar de tres en tres y esa metáfora del sufrimiento sobre el césped ya no se entiende tanto desde lo físico como desde lo psicológico. Ahora llevamos el cuchillo entre los dientes como quien muerde un palo para masticar nuestra frustración por un gol (merecido) que no llega y tres puntos que se dejan de ganar en cada mano imposible del portero rival de turno.

Gol a gol, ¿camino a la Selecció? Foto: www.clubatleticodemadrid.com
En Gijón metimos el más difícil. El gol de Adrián era imposible y sólo puede explicarse por el momento de forma que atraviesa el delantero asturiano que sólo tiene un final: la Selección española. Metimos, decía, el que nadie esperaba y fallamos los más claros. Tiro de memoria y me acuerdo de una de Falcao, otra de Godín, una más de Diego, otra de Falcao, otra de Falcao, Gabi, Falcao, Falcao, Falcao…
De acuerdo, pudimos perder todo nuestro botín en los minutos finales cuando el Sporting se impregnó de clementismo y en tres toques Colunga ya estaba sólo ante Courtois. El gigante está tan en pletórico que su fallo en el Olímpico no hace sino humanizarlo. Como a este Atleti que se nos presentaba tan sobrenatural que ahora un empate como este o el de El Sardinero nos parece la mayor injusticia del mundo. Seguro que esto es buena señal. Estamos en el camino para volver a ser grandes. Ahí lo dejo.
Salud y menottismo para todos!
